Un bar o un restaurante no solo se recuerda por lo que se come o se bebe. También se recuerda por lo que se vive dentro. La decoración, el ambiente, la luz, los colores y las paredes forman parte de la experiencia del cliente desde el primer momento. Por eso, los graffitis en bares y restaurantes pueden convertirse en una herramienta muy potente para diferenciar un local y hacerlo mucho más reconocible.
El graffiti profesional y la decoración mural permiten crear espacios con personalidad, capaces de transmitir la esencia del negocio. Desde un restaurante de alto standing con un mural elegante y perfectamente integrado, hasta un bar de barrio con una estética cercana y urbana, pasando por un restaurante japonés con temática friki, anime o cultura pop. Cada local tiene su propio carácter, y el mural debe reflejarlo.





















